CÓMO TRABAJO

El punto de partida es siempre la escucha. No una escucha pasiva, sino atenta a todo lo que ocurre: lo que se dice, cómo se dice, lo que el cuerpo expresa, lo que la emoción señala. Porque a menudo lo más relevante no está en las palabras.

Trabajo desde un enfoque vivencial. Más que analizar lo que ocurre desde fuera, el objetivo es que puedas contactar con tu propia experiencia desde dentro —sentirla, comprenderla, integrarla. No se trata sólo de obtener insights, sino de de promover que algo cambie de verdad en cómo te relacionas contigo mismo y con los demás.

Hay momentos que piden ser mirados de frente. Siempre desde el respeto y con la sensibilidad que cada situación requiere. Sin forzar, sin adelantarse. Creo fielmente en que cada persona tiene su propio ritmo y su propia sabiduría, y que mi lugar es acompañar ese proceso, no dirigirlo.

Cada proceso es distinto porque cada persona lo es. La pluralidad de enfoques en los que me he formado no es un catálogo de técnicas, sino la posibilidad de responder a lo que cada situación necesita.

Las sesiones pueden ser presenciales en Mallorca o en formato online. La primera conversación es breve y sin compromiso: un espacio para que puedas valorar si este acompañamiento tiene sentido para ti